Un informe pericial debe convertir un problema constructivo en una explicación técnica comprensible y defendible. Humedades, fisuras, desprendimientos, defectos de ejecución o incumplimientos necesitan método, no impresiones.
El trabajo consiste en inspeccionar, documentar, fotografiar, analizar causas, valorar consecuencias y redactar conclusiones con rigor.
Cuando un informe va dirigido a una reclamación, seguro o procedimiento judicial, la claridad es tan importante como el conocimiento técnico.
Este artículo se ha preparado para una lectura editorial: menos listado de servicios y más contexto para que el cliente entienda por qué conviene contar con un equipo técnico desde el primer momento.

