Valorar un inmueble no es elegir una cifra aproximada. Una tasación o informe de valoración debe justificar el valor de un bien a partir de criterios reconocibles, datos comparables y una metodología adecuada al objetivo del informe.
No se valora igual para una compraventa, una herencia, una reclamación, una negociación o un procedimiento judicial. La finalidad condiciona el enfoque.
El trabajo técnico consiste en ordenar los datos, explicar los criterios y ofrecer una conclusión defendible.
Este artículo se ha preparado para una lectura editorial: menos listado de servicios y más contexto para que el cliente entienda por qué conviene contar con un equipo técnico desde el primer momento.

