Un cambio de uso puede convertir un local en vivienda, una oficina en otro uso o un inmueble existente en un espacio con nuevas condiciones funcionales. El atractivo económico suele ser evidente, pero la viabilidad técnica no siempre lo es.
La clave está en comprobar desde el inicio la normativa urbanística y las condiciones de habitabilidad: iluminación, ventilación, accesos, superficies mínimas, alturas, patios, instalaciones y relación con el edificio.
En COTEA este tipo de encargo se plantea con una primera fase de viabilidad. Solo después tiene sentido redactar proyecto, definir reforma, tramitar licencia y ordenar la ejecución.
Este artículo se ha preparado para una lectura editorial: menos listado de servicios y más contexto para que el cliente entienda por qué conviene contar con un equipo técnico desde el primer momento.

