La licencia de primera ocupación es uno de los momentos más importantes de una obra terminada. No se trata de una formalidad aislada: acredita que la construcción se ha ejecutado de acuerdo con el proyecto aprobado y con las condiciones fijadas en la licencia.
Para llegar a ese punto sin bloqueos, la documentación de obra debe estar ordenada: certificados, finales de obra, modificaciones, fotografías, boletines, justificaciones y documentación municipal.
Una obra bien gestionada piensa en la primera ocupación desde el principio. El final administrativo no debe improvisarse al terminar los trabajos.
Este artículo se ha preparado para una lectura editorial: menos listado de servicios y más contexto para que el cliente entienda por qué conviene contar con un equipo técnico desde el primer momento.

