Cómo controlar una obra sin sobrecostes

Claves para reducir desviaciones de presupuesto mediante proyecto, mediciones, comparativos y seguimiento técnico.

Cómo controlar una obra sin sobrecostes

Una obra no se descontrola de golpe. Normalmente empieza con decisiones pequeñas: una medición incompleta, un presupuesto poco definido, una partida no prevista o una orden verbal que nadie documenta.

Controlar una obra no significa únicamente visitar la obra. Significa preparar bien el punto de partida, comparar presupuestos con criterio, documentar cambios y revisar que cada decisión tenga impacto económico y técnico conocido.

Una obra se controla antes de empezar: definiendo, midiendo, comparando y documentando.

El sobrecoste suele aparecer cuando el alcance no está definido. Por eso, antes de contratar conviene ordenar planos, memoria, mediciones, calidades, exclusiones y forma de pago.

Durante la ejecución, cada cambio debe quedar identificado: qué se modifica, por qué se modifica, cuánto cuesta, quién lo aprueba y cómo afecta al plazo.

COTEA estructura este proceso para que el cliente no tenga que decidir a ciegas entre constructor, licencia, presupuesto y obra.

Este artículo forma parte de la línea Revista / Obra / Gestión: contenidos pensados para que el cliente entienda el proceso antes de tomar decisiones de obra.

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